La gestión del precio es uno de los “momentos de la verdad” en la gestión hotelera. Es más, es uno de los puntos clave en cualquier gestión de la estrategia de Revenue Management. Es en momentos de alta demanda cuando todos nos enfocamos en la optimización y en intentar sacar el máximo jugo a la naranja, pero las dudas surgen cuando hay un descenso repentino de la demanda y nos vemos obligados a tomar decisiones que afectan inmediatamente a los resultados del Hotel. Lo que en términos de Revenue Management llamamos “estrategias de estimulación de la demanda“.

La realidad es que el efecto de la competencia es clave ante nuestra toma de decisión, por lo que paso a continuación a detallar 4 técnicas esenciales de posicionamiento dentro del llamado “competion-based pricing“, una de las técnicas principales de la gestión del precio estratégico:

Precio basado en la competencia: poco que explicar al respecto, la clave es la identificación del correcto posicionamiento de nuestro hotel con respecto a nuestros competidores y por supuesto, saber contra quién realmente competitivos en función de los segmentos de mercado trabajados por el Hotel.

Estrategias de posicionamiento:

  1. Penetración: decidimos penetrar en precio con respecto a la competencia ofreciendo el precio más económico. El producto debería ser trabajado para justificar el descenso de precio si es el caso.
  2. Igualación: nos posicionamos al mismo nivel de precio que la media de nuestra competencia, ante igualdad de precio, debemos trabajar el merchandising o el valor ofrecido.
  3. Rodeo: posicionamos el hotel con 2 productos distintos, ofreciendo con el producto más básico el precio más económico del set competitivo y con el 2º producto un precio superior.
  4. Skiming / descremar: nos posicionamos como el hotel más caro (utilizado en hoteles de Lujo)

Es difícil lanzar una recomendación ante la gestión de precios en momentos de crisis como los actuales (en algunos destinos más que en otros), al final todo irá influido por diversos factores y por las condiciones del mercado en cuestión, competencia y tipología de hotel. Si bien es cierto que puedo lanzar las siguientes recomendaciones en cuanto a las fases del proceso de toma de decisión:

  1. Evitar la canibalización al máximo: analizar el mix de clientes es esencial ante una reducción de los precios y evitar conseguir al “mismo cliente, pagando menos”
  2. Definir el posicionamiento del Hotel: donde debe estar situado el hotel con respecto a la competencia
  3. Diferenciar el producto y/o el merchandising con respecto a la competencia
  4. Analizar las variaciones de demanda del destino y el set competitivo. Realización del estudio de Benchmarking oportuno que garantice el conocimiento de nuestros índices de penetración en venta de habitaciones (Market Share) y precio medio y nuestro rendimiento en el set.
  5. Tomar decisiones  de contención del gasto ante bajadas de ocupación
  6. Lanzar una estrategia final de precios y de actuación por segmentos de mercado
  7. Definir una estrategia de distribución clara y ante bajadas de precios hacer hincapié en el impacto de los gastos de distribución.

Al final, cada hotel es un mundo, pero el proceso para la correcta toma de decisiones debería ser escrupulosamente estudiado y llevado a la práctica. Un hotel no está hecho para dinero hoy o mañana, sino para garantizar el retorno de inversión en el largo plazo salvaguardando el correcto posicionamiento del Hotel.

La toma de decisiones de precio reactiva, ante descensos bruscos de ocupación puede llevar a la perdida no solo de rentabilidades sino de un posicionamiento conseguido a través de los años.

¡Suerte y … cuidado con los precios!

Fernando Vives