¿Bajamos los precios hoteleros o mantenemos?
Hace unos meses lancé una encuesta en este blog, en la que hacía una pregunta: ¿Deberían bajar los hoteles los precios ante la bajada de demanda?
Tras casi 100 votaciones llegamos a las siguientes conclusiones:
- No, pues conseguimos al mismo cliente pagando menos (51%, 43 Votes)
- Si, pues nos ayuda a compensar la pérdida de ocupación (21%, 18 Votes)
- Sólo si lo hace la competencia (15%, 13 Votes)
- Si, ya que nos ayuda a mantener el RevPar (13%, 11 Votes)
Es decir, que un 66% opina que no. Esta tendencia no es lo que nos marca la tendencia de precios en las principales ciudades europeas, según el estudio de Trivago Hotel Price Index: http://img.trivago.com/contentimages/press/texts/thpi_nota_12_2008.pdf (www.trivago.es)
Técnicamente, todo hotelero se encuentra ante el momento de verdad, si bajar o aguantar los precios.
E. Watkings en la publicación de Lodging Hospilaty de Junio de 2003, llamó a este efecto “the dilemma of the empty room”. Bajamos y la vendemos, no nos plantamos y queda vacía.
Los economistas nos hablan de la elasticidad de la demanda. Nos dicen que cuando la demanda es elástica, una bajada de precios incrementa los ingresos ya que la curva de reservas se activa. Cuando la demanda es inelástica, una bajada de precios provoca una reducción de ingresos, ya que la curva de reservas no se estimula.
No creo que haya reglas o fórmulas mágicas para todos los hoteles: cada producto, cada destino es un mundo y habrá que buscar una fórmula a la carta para cada hotel. Pero si que creo necesario el análisis estratégico de la repercusión de la toma de decisiones en los precios.
Recomiendo esta publicación de la Universidad de Cornell que nos habla de “Why discounting does not work” apoyado por un estudio de investigación en más de 6.000 hoteles entre los años 2001 y 2003, tras el 11 de septiembre de 2001 y la reducción de demanda. http://www.hotelschool.cornell.edu/research/chr/pubs/reports/abstract-13599.html . Al final el estudio demostró que los hoteles que bajaron los precios, no necesariamente compitieron mejor en RevPar que los hoteles que mantuvieron, aunque si que demostraron incrementos en sus cuotas de mercado.
Si metemos la gestión de costes además, la cosa se complica, porque incrementos de ocupación, pueden llevar asociados descensos del GOPPAR.
¿bajar o no bajar, esa es la cuestión?
Saludos,
Fernando Vives






